relatos extraordinarios

- historias que nos inventamos porque el mundo real es una mierda -

Esta sección está dedicada exclusivamente a todos esos relatos de género poco definido que he ido escribiendo a lo largo del tiempo. Principalmente están concebidos en clave de humor, pero si eres una persona seria y agorera igual no te hacen ni puñetera gracia. Después de todo lo que has tenido que ver hasta llegar aquí la culpa es tuya. 

Algunos de estos relatos, como podrás ver si te animas a leerlos, tendrán  un tono más sobrio y serio, pues soy un amante de la literatura de Ciencia Ficción y Fantasía y no puedo evitar que esa realidad se filtre en mis modestas creaciones. Por norma general son lecturas ligeras, pero por si acaso no hagas planes para hoy.

El Inquisidor Moustache tiene la importante tarea de determinar el nivel de amenaza que sufre uno de los planetas del Imperio de la Humanidad. En su mano está la posibilidad de salvar a millones o, si las cosas se ponen muy difíciles, dejar que les parta un rayo.

Relato dedicado al increíble universo de Warhammer 40k, donde, por normal general, solo hay guerra, oscuridad y mucho caos.

Es la noche de Vomicidad, el momento más importante del año en la ciudad de Ulcelador, y Pústula Bubónica Wilson vuelve a casa emocionado. ¿Se habrá acordado su Caotico, flatulento y repugnante dios Papa Nurgle de responder a sus blasfemas peticiones?

Relato dedicado al universo literario del popular juego de estrategias Warhammer 40k, del cual Filosofía en Chanclas es un absoluto fan

El Mundo entero se enfrenta a una grave crisis que cambiará el curso de la Historia de la humanidad de manera irremediable. Ningún país está completamente a salvo de la pandemia del llamado Coronavirus.

En la Casa Blanca, el hombre más rubio y poderoso del planeta debe enfrentarse a delicadas decisiones con grandes implicaciones políticas, sociales y económicas. ¿Estarán él y sus secretarios a la altura del reto? 

Manfred vuelve después de una dura y agotadora jornada de trabajo en la fábrica de calzoncillos de lana. Va cocido como una patata y con una espantosa sed. Una botella sospechosamente apetitosa aparece delante de sus narices surgida de la la nada. Preocupantes preguntas se forman en su abotargado cerebro que exigen respuestas inmediatas.

Cosas raras y paranormales van a pasar.